Después de darle vueltas a la idea durante meses, finalmente nos animamos a hacer las Agorentrevistas en mitad del viaje a Islandia, así que estrenamos esta sección con la entrevista que hicimos allí. Nuestra idea inicial era entrevistar a la amable señorita que nos atendió en la compañía de alquiler de coches, pero cuando fuimos a devolverlo ella no estaba. Sin embargo, aun así nos salió muy bien la jugada ya que en un pequeño café de Reikiavik donde “quemamos” nuestras últimas horas antes de tomar el avión de vuelta a España conocimos a Ragnar, empleado del local de 29 años que nos atendió tan amablemente y se interesó tan rápidamente por nuestro viaje que no lo pensamos dos veces a la hora de proponerle hacer la entrevista. ¡Mil gracias nuevamente por acceder a ella Ragnar!

“Como mayor motivo de orgullo diría la pureza de Islandia”

¿Nos dices tu nombre? – Ragnar Erling

¿A qué te dedicas? – Actualmente tengo este trabajo a tiempo parcial en el café, pero mi idea es empezar a estudiar sociología el año que viene. En el fondo me dedico a disfrutar de la vida. Antes no me dedicaba a nada, sólo a cosas oscuras y a hacerme daño, pero estuve una época en Brasil y vi realmente lo que era la miseria y lo que era vivir en malas condiciones. Me di cuenta que a mí realmente no me faltaba nada y no tenía ninguna razón para no ser feliz, así que decidí darle la vuelta y buscar la felicidad máxima.

¿Nos podrías narrar someramente un día rutinario en tu vida?– Pues me levanto entre las 7:30 y las 8AM, rezo para tener un buen día y para permanecer sobrio un día más. Luego me pongo a escribir un rato ya que me gusta escribir por las mañanas. Vengo a trabajar, luego me gusta ir al gimnasio ya que estoy muy centrado en mantenerme en forma y tener un estilo de vida saludable. Por las tardes a veces me reúno con amigos, tomamos “Valdís” (helado islandés) y también suelo ir a mis reuniones de alcohólicos anónimos (AA) siempre que puedo.

¿Y un día festivo o de fin de semana? ¿Qué haces por ocio? ¿Qué hobbies tienes? ¿Qué suelen hacer los islandeses?– Como dije antes, me gusta mucho escribir, estoy escribiendo una novela. Además me gusta salir y disfrutar de la naturaleza, hacer excursiones y actividades al aire libre. También me gusta hacer actividades junto con el grupo de AA. A los islandeses les encanta hacer cosas al aire libre y la naturaleza, ¡es lo que nos toca al tener el país que tenemos! Aquí en Islandia no hay muchos días festivos, como sé que hay otros países, que por cada santo hay un día festivo (rie). Precisamente este fin de semana (primera semana de agosto) es uno de mayores festivos del año y todos se van de Reikiavik, es el día del comerciante. A los islandeses también les gusta mucho reunirse a beber, hay un serio problema aquí con el consumo de alcohol y drogas, es excesivo.

Hay una regulación muy restrictiva respecto a la venta de alcohol ¿no es así?– Sí, el alcohol a partir de cierta graduación solo se puede comprar en tiendas oficiales que tiene el estado y que solo abre en horarios muy reducidos. Aquí en el centro de Reikiavik, por ejemplo, solo hay una de esas tiendas. Además, debes tener 20 años para poder pedir alcohol. Pero, aun así, hay mucha gente alcohólica en Islandia. Parece que el gobierno quiere cambiar la política en este sentido.

¿Cómo te ves tú dentro de 10 años? ¿Ves posibilidades de vivir fuera de Islandia en ese momento?– Dentro de 10 años me veo simplemente viviendo al máximo, habiendo superado todos mis obstáculos y buscando la felicidad. ¿Dentro o fuera de Islandia? Diría que la cosa está 50/50.

¿Qué perspectivas tienes respecto a formar una familia? ¿Quieres tener hijos? ¿Cuántos? ¿Qué suelen querer los islandeses en general a este respecto? Hemos observado durante nuestro viaje que tienen muchos hijos– Sí me gustaría tener una pareja en el futuro y compartir mi vida con alguien. Respecto a hijos, me gustaría tener, sí, entre 1 y 2. Los islandeses son muy proclives a formar familias desde muy jóvenes y yo diría que la media de hijos actualmente está en tres. Es raro que una pareja tenga 4, así como también es muy raro que tengan solo uno. Suelen tener 2 o 3. Mi madre me tuvo con 16 años, así que imagina lo jóvenes que tenían hijos hace una generación. Ahora la edad de tener hijos ha aumentado y normalmente empiezan a tenerlos con 20 o 21 años. El estado islandés suele ayudarte económicamente con la crianza de los hijos, así que eso no es un problema aquí.

¿Eres religioso? ¿Y la sociedad islandesa?– Yo soy un creyente sin religión. Soy muy espiritual, rezo a diario. Para mí, los dogmas entre todas las religiones son iguales y no creo mucho en ellas, pero los valores que dictan sí me parecen muy importantes. La religión en Islandia ya no está muy presente, los valores se están perdiendo mucho entre las nuevas generaciones.

¿Has viajado por Islandia? ¿Consideras que conoces tu país?- Debo confesarles que hasta hace poco viajar por Islandia me parecía bastante aburrido, no me llamaba mucho la atención mi país. Pero ahora lo he descubierto y me gusta mucho. Suelo hacer excursiones desde Reikiavik y también he viajado al norte, tengo familia en la Islas Vestman. Sin duda me gustaría conocer Islandia mejor de lo que lo conozco, porque sé que hay muchas cosas que conocer.

¿Podrías hacernos un resumen de cómo son los islandeses, desde tu punto de vista?– Como les digo, yo creo que existe actualmente una falta de valores bastante importante. Tenemos un alto estilo de vida, con grandes ayudas sociales y un muy buen estado de bienestar, y sin embargo la gente se queja. ¡Se quejan de falta de lujos! Estamos muy inmersos en el consumismo, muchas veces, de ahí que surjan las burbujas que luego explotan y que no estemos contentos a pesar de que tenemos de todo y nuestras necesidades básicas están sobradamente cubiertas.  Algunos dicen que estamos “congelados como nuestro clima”, pero también les digo que somos personas muy abiertas, amables y comprensivos. Siempre solemos tener una sonrisa en la cara. Esas sonrisas no siempre son fiel reflejo de una persona feliz, sino de una persona amable, ya que muchos islandeses, ya sea por infelicidad o aburrimiento nos dejamos caer en el mundo del alcohol y las drogas; se consumen mucho aquí.

Somos muy pocos en toda la isla, y supongo que como consecuencia de ello solemos pecar de tener una actitud un poco pueblerina, en la cual todos conocen y se meten en la vida de todos. Me cuesta un poco llevar eso, a veces, y por eso he tenido malas experiencias. Pero me encanta mi país y su gente, me encanta vivir aquí. Los islandeses son personas muy buenas y muy cercanas; Bjork, por ejemplo, que es nuestro gran estandarte, es súper cercana y la ves caminando tranquilamente por la calle y siendo muy amable.

¿Cuál dirías que es el motivo de mayor orgullo de tu país y cuál sería un aspecto en el cual tu país necesita mejorar?– Como mayor motivo de orgullo diría la pureza de Islandia. La pureza de sus aguas, de su aire, de todos sus productos, sin ningún tipo de conservantes de añadidos, sin grandes intermediarios, los productos te llegan directamente de la “granja” digamos. Su naturaleza es sin duda otro motivo de orgullo. Como cuestión a mejorar diría la modestia de la población. Como mencioné en la pregunta anterior, nos gusta el derroche, tener siempre lo mejor y lo más moderno, consumir al máximo y nos quejamos cuando no tenemos lujos.

Una pregunta de actualidad. ¿Qué opina de la reacción islandesa ante la crisis bancaria que tuvo? Hay sectores en España que la ven como ejemplo a seguir– En Islandia no ha habido crisis. No existió. Nunca ha habido crisis en Islandia porque la gente siempre ha tenido todo lo que ha querido, así que yo me rehúso a llamarlo crisis con lo mal que lo está pasando la gente en otros lado. Lo que hubo en Islandia fue una burbuja porque todos gastaban y gastaban, había demasiados lujos y eso no era sostenible, tenía que explotar.  El problema bancario no se tradujo en cambios en la población, no se tradujo. Lo impresionante, es que una legislatura después, los islandeses volvieron a elegir al partido que estaba en el poder cuando lo crisis. Me llevé una gran decepción.

Nuestros últimos dos viajes han sido a Guatemala y a Marruecos, ¿podrías decirnos los que conoces o lo que te viene a la mente de esos dos países?– De Marruecos pienso en el desierto y en los árabes, ¿no? Pienso que mucha población sufre allí, especialmente las mujeres.  De Guatemala me viene a la cabeza frutas y bosques. Pienso que, como en el resto de Latinoamérica, la gente no debe estar muy feliz con sus gobernantes, pero honestamente hablo sin saber, ¡no tengo ni idea!

 

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