Nos acostamos consternados. Ocurrió otra vez. Otra vez Francia. Otra vez París.
Nos despertamos entumecidos, confundidos, desilusionados por no haber simplemente soñado con habernos enterado de unos atentados imaginarios. No. Es todo muy real y probablemente sólo el principio.
Habiendo pasado 15 o 18 horas desde que llegaron las primeras noticias, abres cualquiera de tus redes sociales favoritas y la ves repleta de mensajes de condolencia, de solidaridad, tristeza, horror y perplejidad. Los “hashtags” solidarios están por doquier. Mensajes institucionales de todos los líderes que se precien, minutos de silencio, declaraciones solemnes y programaciones especiales de los medios para enterarnos de cada movimiento parisino.
Francia en estado de sitio, Europa paralizada. El ejército en las calles. Histeria colectiva. “Bultos” sospechosos que se multiplican y generan pánico. El terrorismo justifica su denominación sembrando el terror.
Tras ver los #PrayforParis y #JeSuisParis y consumir todos los datos catastróficos que nos llegan desde Francia, se nos mezclan sentimientos. Sin duda impera la tristeza por la pérdida de vidas humanas. Ese es el primer sentimiento, siempre. Pero a la vez pensábamos, sin ir muy lejos cronológicamente (ni geográficamente en realidad) en que ayer viernes por la mañana reflexionábamos respecto a los atentados en Líbano y nos entristecíamos por esa pérdida de vidas humanas. Es una experiencia casi diaria en el estado de cosas actual.
Decir que nos “pesan” por igual los muertos libaneses que los muertos franceses sería mentir. A todos nos afecta más la pérdida de los nuestros, claro. Pero eso no justifica que nos veamos tanto el ombligo europeo.
Siendo gratis, ¿cuántos #JeSuisSiria hemos visto por ahí? ¿Cuántos minutos de silencio? La realidad es que al imaginario colectivo sólo le importan los muertos europeos. El “Postureo atentado” es tan triste como el “Selfie velorio”. Entristecerse durante las 48 horas que duran las portadas informativas, poner un #PrayforParis y no volver a abrir un periódico en semanas ni interesarte más sobre las repercusiones y razones de fondo del atentado, es postureo. Intentar sacar réditos políticos de un asunto así no es sólo postureo, es mezquino y rastrero.
No cabe duda de que si nos entristeciéramos por cada muerte violenta en el mundo no habría tiempo para nada más y estaríamos obligados a sumirnos en una depresión sin fin. No es el objetivo. Lo que debemos conseguir es reivindicar, dar luz a los atentados que ocurren fuera del continente europeo y, en particular, en medio oriente. Atentados perpetrados por unos tíos que piensan exactamente lo mismo que los que atentaron en París, Londres o Madrid. Hay que denunciar y escandalizarse con los muertos libaneses, sirios y afganos, no sólo porque sus vidas también importan (aunque no tengan un pasaporte cool), sino porque si nuestros gobernantes sintieran el clamor por esas muertes pondrían más medios para hacer algo contra la barbarie.
Los europeos somos víctimas muy residuales. Es una barbarie mundial, no lo olviden y los que más sufren son los propios musulmanes. Tenemos la extraña sensación de que si por cada diez sirios que mueren a manos del Estado Islámico muriese un europeo, habría un despliegue de recursos de tal magnitud que ese grupúsculo radical no tendría otra opción que desaparecer. Defender a los sirios no da réditos electorales y las declaraciones institucionales por los atentados en París sí lo dan. ¡Tenemos que cambiar eso para solucionar el problema de raíz!
Por todo esto hay que ayudar a los refugiados que huyen de la barbarie, porque son personas que sufren este terror a diario. Ayer Europa ha comprobado lo que es vivir el terror en su propio barrio y la respuesta debería ser acercarnos a Siria, abrir nuestras puertas para ayudar a los que sufren. No construir muros abandonándoles.
Condena máxima de AgoraVolvemos a este atentado. Intentaremos poner nuestro granito de arena para el fin de la violencia denunciando las salvajadas de estos desalmados en todo el mundo, porque todo muerto cuenta.
Terminamos con nuestro tweet favorito del día

Tweet Atentado

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