¿Quieres viajar a Islandia, pero no estás seguro de por dónde empezar a organizar el viaje? Pues, aparte de la descripción detallada de nuestro viaje que puedes empezar a leer aquí, te presentamos los diez sitios que no te puedes perder de la isla. Cuando vuelvas de tu experiencia islandesa, ¡dinos si estás de acuerdo con nuestro ranking!

  • El círculo de oro 

Se denomina “círculo de oro” a la ruta turística que tiene como itinerario al parque nacional de Pingvellir, la catarata de Gullfoss y los geisers. Es una de las rutas más conocidas y realizadas de Islandia debido a su belleza y a la cercanía que estas tienen de Reikiavik, la capital del país. Desde Reikiavik se pueden contratar excursiones de un día para ver las tres atracciones en alrededor de 7 horas, o alquilar un coche y hacerlo uno mismo (nuestra recomendación).

Pingvellir 

Esta es la primera parada del recorrido, a aproximadamente 50 kilómetros de Reikiavik. Este parque natural, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2004, tiene dos vertientes de importancia; histórica y geológica/natural. Es un lugar destacado para los islandeses ya que era donde se reunía el “Alpingi”, primer parlamento nacional de Islandia en el Siglo X (uno de los más antiguos de la historia). Aquí se puede visitar la roca desde donde se recitaban las leyes aprobadas y la parte del río donde se procedía a ahogar a las mujeres que cometían delitos (esta última parte da un poco de miedo).

Desde el punto de vista geológico, Pingvellir es un valle junto a una falla que recorre Islandia de norte a sur, donde se juntan la Placa norteamericana con la placa Euroasiática. Puedes ver claramente la falla dando una vuelta por el parque y puedes hacerte la típica foto con un pie en cada placa o cayéndote en la falla. El parque además cuenta con una cascada muy bonita (Oxararfoss) y el lago más grande de Islandia.

Justo al entrar al parque, es recomendable acercarse al centro de visitantes, donde te darán folletos sobre el parque y explicarán lo que hay que ver.

Gullfoss

Esta es la segunda parada del camino, en español la cascada dorada. Es una caída de agua bastante impresionante, y a la que además puedes acercarte para poder apreciarla bien. Te cuentan los carteles del sitio que la catarata estuvo al borde de ser privatizada y desaparecer para construir una presa, a lo largo del Siglo XX, pero gracias a la lucha de una ecologista valiente, se salvó para que nosotros la conozcamos. Al ser de las primeras cascadas del recorrido, la verdad que impresiona bastante, pero, como verán, Islandia ofrece gran cantidad y calidad de cascadas y esta pierde importancia con el tiempo.

Geiser

Te vas dando cuenta de que estás llegando al lugar del geiser porque empiezas a ver mucho vapor en el ambiente y además comienzas a sentir un olor a azufre (las duchas también huelen a azufre ya que el agua se calienta de forma geotermal). En realidad se trata de dos geisers, el geysir y el strokkur. El Geysir es el más antiguamente conocido del mundo y por ello (supongo) el que da nombre a este tipo de fenómenos. Sin embargo este geiser, el más potente de los dos, lleva varios años inactivo y únicamente podemos disfrutar del strokkur en actividad. Este segundo geiser entra en erupción cada pocos minutos (nosotros vimos 5 o 6 erupciones), expulsando agua con bastante fuerza unos 20 metros. El agua que sale está bastante caliente, por lo que hay que verlo con cierta distancia para ser diligentes. Sin embargo, en una de las erupciones vimos que un grupo de franceses se puso justo donde caía el agua y, a pesar de que gritaban que estaba caliente, nadie se derritió, así que parece que no es letal (mejor tomar distancia, por si acaso). La verdad que es un fenómeno bastante curioso que vale mucho la pena ver; el proceso de calma, luego cómo va cogiendo fuerza el agujero y de repente cómo explota.

Al lado del geyser hay una cafetería donde puedes tomar algo y usar los enchufes, por si vas mal de batería en tus múltiples cacharros electrónicos.

  • Camino al camping por Vik

Dormimos casi todos los días en campings, y el día que debíamos dormir en Vik (sur de la Isla, a 185km de Reikiavik) decidimos probar a dormir en un camping que está en mitad de las montañas, tomando el desvío de la carretera 214 unos kilómetros más adelante de Vik. Para llegar a él debes recorrer un camino de tierra por unos 20 km en una carretera sin asfaltar en la cual tenías que ir a 10 por hora, con subidas y bajadas. Pero lo importante de esto no es el camping (en el cual pueden quedarse, si así lo desean) sino los paisajes impresionante que encuentras en el camino. Valles enormes, montañas con nieve, gran cantidad de ríos y cascadas, si tienen suerte incluso podrás ver el glaciar Vatnajokull, el más grande de la isla y el segundo más grande de Europa.

  • Glaciar antes de Jakulsarlon

Unos 100 kilómetros al este de Vik, yendo por la Ring Road (la carretera principal de la isla, que hace la vuelta entera a la misma) y un poco antes de llegar a la altura del lago de Jakulsarlon, encontrarán un valle bastante amplio donde tendrán su primer encuentro directo con el glaciar Vatnajokull. Nosotros no teníamos pensado contratar una excursión para subir al propio glaciar, así que al ver una gran estructura de hielo en el mencionado valle, tomamos el desvío que parecía llevar hacia la zona glaciar y, tras un par de kilómetros y una breve caminata, puedes verlo desde cerca. Una montaña entera cubierta de enormes trozos de hielo. Es de las mejores experiencias glaciares que se pueden tener desde la parte baja del Vatnajokull.

  • Cascadas que no debes perderte: Godafoss, Skogafoss y Detifoss

Islandia es el país de las cascadas. Hay de todas las variedades y para todos los gustos. Caídas desde alto, cascadas fuertes, cascadas caudalosas, cascadas bellas, cascaditas, cascadas con caídas múltiples, de todo. Nuestras recomendaciones son las siguientes:

Godafoss

Como imaginarán, su nombre significa la cascada de los dioses (“Foss” es cascada en islandés) y se encuentra en el norte de la isla, cerca del Lago Myvatn. Dice la leyenda que cuando Islandia se convirtió al Cristianismo, el gobernante de la época tiró los íconos paganos que le quedaban a la cascada, y de ahí el nombre de la misma. Es una cascada peculiar al ser amplia y bella. El agua cae desde 12 metros de altura y tiene un buen caudal, aunque no a la altura del que vamos a describir a continuación…

Detifoss

Un auténtico espectáculo de la naturaleza, te dejará los pelos de punta. Esta cascada está también localizada al norte de la isla, a medio camino entre Egilsstadir y Myvatn por la Ring Road (en el llamado “Círculo Diamante”), tomando el desvío de la carretera 864. Se trata de la cascada más caudalosa de Europa, con una altura de 45 metros, una anchura de más de 100 metros, ¡y con un flujo medio de 193 metros cúbicos por segundo! A nosotros esa cifra tampoco nos dice nada, pero créanos que deben ir y sentir la fuerza de esa caída e intentar comprender de dónde sale tanta agua.

Skogafoss

Para nosotros la cascada más bonita de la isla. Skogafoss se encuentra en el sur de la isla, 45 km al oeste de Vik en la Ring Road. Cae de un acantilado que antes era la costa sur de la isla, aunque en la actualidad el mar ha retrocedido y ahora se encuentra a 5 kilómetros de la costa. Tiene una caída bastante importante (60 metros), aunque no es demasiado ancha ni excesivamente caudalosa. Lo más bonito es el paraje en el que se encuentra, todo el verde que lo rodea y la imagen de postal que te queda en la retina al apreciarla.

Es recomendable verla primero desde abajo y después seguir los escalones para verla desde distintas alturas y finalmente desde arriba. También es posible seguir una caminata a lo largo del río que deriva en lo alto de la cascada.

  • El Lago Myvatn y alrededores

El Lago Myvatn es otra de las atracciones turísticas que componen el Círculo de Diamante al norte de la isla. Se encuentra a 230 km al noroeste de Egisstadir y a 90km al este de Akureyri por la Ring Road. Aparte de apreciar el bonito lago (de 37km cuadrados) y la fauna que vive en él, la zona ofrece una serie de atracciones turísticas variadas e interesantes. Debes elegir una buena zona de camping (ya que en esta zona está prohibido acampar en mitad del campo) y dedicarte a explorar.

Puedes por ejemplo visitar las formaciones de lava de Dimmuborgir, dar una caminata por cualquiera de sus rutas, observar las cuevas e incluso escalar algunas de ellas.

Puedes  también visitar el campo de cráteres humeantes de donde sale vapor del suelo, el cráter de un pequeño volcán apagado con vistas impresionantes o sumergirte en aguas termales a temperaturas muy agradables, como explicamos en el punto 9.

Esta es una de las partes que nos quedamos sin ver por el mal tiempo y que sin embargo recomendamos encarecidamente. Husavik es una ciudad de pescadores situada en el norte de la isla. Es conocida ser el lugar donde se construyó la primera casa de la isla, en 860, pero especialmente por la gran variedad de ballenas que viven en sus costas. Hay tantas ballenas debido a que el ecosistema de su bahía es muy rico por los nutrientes que traen los ríos, así que si tomas una excursión, vas a verlas con casi total seguridad. El billete para contratar el barco cuesta alrededor de 50€ y es preferible si se reserva con unos día de antelación (aunque salen varios barcos cada día). Si el mar está muy movido (como fue nuestro caso), no es recomendable tomar el tour, ya que es mucho más complicado verlas.

Las focas son otra de la fauna local que vale la pena ver. Donde mayor oportunidad tendrás de verlas es en la península de Vatnsnes, al noroeste de la isla. La ciudad de Hvammstangi tiene un centro de estudio de focas, en la que te explican la forma de vida de estos animales y su interacción con los humanos. En la propia ciudad también puedes tomar un tour para avistar a las focas desde el mar o (como fue nuestro caso) seguir por la península unos 30 kilómetros desde la ciudad y verlas desde tierra.

  • El lago glaciar de Jakulsarlon

Uno de los lugares más bonitos de Islandia. Se encuentra en la esquina sureste del glaciar de Vatnajokull, a unos 80km al oeste de la ciudad de Hofn. Se trata de un lago creado con el agua que viene del glaciar y que está lleno de Icebergs de hielo desprendido del mismo, todo desembocando en el mar. En el fondo, detrás de los icebergs, puedes ver parte del imponente glaciar. En el lugar hay muchas aves y algunas focas y es un gran atractivo turístico. Al estar tan cerca al glaciar, hacía bastante frío incluso en verano, por lo que hay que ir suficientemente abrigados. Pueden comprar un billete para hacer una pequeña excursión al centro del lago con un barco tierra/agua o simplemente disfrutar de las vistas.

  • Bañarte en unos buenos baños termales

A los islandeses les encanta el agua. Hasta en el pueblo más diminuto encontrarás siempre una piscina municipal. Los islandeses suelen visitarlas a diario. Además de las piscinas frías, la volcánica Islandia ofrece sitios de aguas termales en varias localidades. Allí puedes relajarte y sacar el frío de tu cuerpo durante un buen rato estando rodeado del ambiente ártico. Una experiencia muy recomendable.

Las aguas termales más conocidas son el “Blue Lagoon”, que está cerca de Reikiavik. Sin embargo nosotros fuimos a unas que están al lado del Lago Myvatn y que costaban la mitad que el Blue Lagoon (nos pareció bastante guiri en la página web), así que no fuimos al sitio famoso.

Si te gusta caminar y hacer senderismo, no te puedes perder este sitio en tu visita islandesa. Esta zona forma del Parque Natural de Fjallabak (al sur de la isla, pero en las tierras altas del interior) y se caracteriza especialmente por tener unas zonas de lava impresionante y montañas multicolores de riolita (muchos más colores que los que uno se puede llegar a imaginar). Hay buenas instalaciones para hacer camping en la zona y distintas rutas de senderismo que pueden incluir varios días.

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