Debido a que habíamos ganado un día con todo lo que recorrimos el día anterior, y que los alrededores de Myvatn ofrecían bastante que hacer, decidimos pasar el día ahí y repetir noche en el sitio de camping.

 Myvatn es un lago de 37 km cuadrados, considerado una de las zonas de interés turístico del norte de la isla. Es a su vez un refugio para aves, razón por la cual no se puede navegar en el lago durante el verano. Nuestra primera parada del día fue Dimmuborgir, un área de formaciones de lava muy cerca del lago. El sitio era bastante grande y a la entrada puedes elegir seguir cualquiera de las rutas recomendadas, según el nivel de dificultad que busques. Nosotros únicamente dimos una pequeña vuelta viendo las distintas estructuras creadas, incluyendo cuevas.

 Seguimos nuestro camino unos pocos kilómetros hasta Hverfjall, un cráter muy cercano al lago para el cual hay que hacer una caminata corta pero empinada. Se trata de un volcán muy raro, bastante pequeño y completamente inactivo y con el cráter uniforme y lleno de arena. Puedes dar una vuelta a todo el borde del cráter y también apreciar las hermosas vistas a toda la zona del lago de myvatn.

 Como tercera parada fuimos a visitar otro cráter, esta vez uno lleno de agua. Lo más curioso de esta parte es que para llegar a este cráter tuvimos que atravesar una fábrica de energía geotermal (atravesar literalmente, las propias tuberías de la fábrica se levantan unos metros creando como un arco para que puedan pasar los coches en la carretera) teniendo unas vistas bastante interesantes. A este pequeño cráter puedes llegar directamente con el coche y no da para demasiado, así que pronto estábamos de camino a la parada que más ganas teníamos de hacer.

 Siguiendo las costumbres locales, al final de la tarde fuimos al “lagoon”, una laguna de aguas termales naturales. La entrada cuesta alrededor de 23€ (hay un 10% de descuento si se compran en el centro de visitantes de myvatn). El inicio de la aventura no es tan placentero ya que debes entrar al baño, dejar toda tu ropa, ducharte con agua helada y como Dios te trajo al mundo y, tras ponerte el bañador, hacer el camino a las aguas termales estando a 8º. Pero una vez que entras sabes que todo lo anterior ha valido la pena. El agua está a una temperatura perfecta y puedes dedicarte simplemente a nadar, relajarte y mirar a la gente y el paisaje que te rodea. Si quieres, también puedes comprar bebidas en el bar del sitio y beberla en el agua. Fue la primera vez en varios días que logramos quitarnos el frío del cuerpo.

 Volvimos al camping a preparar otra cena molona estando rodeados de franceses (abundaban en la isla). A continuación nos enfundamos todas las capas de ropa que usábamos de pijama y a la cama. Llovió toda la noche.

 Recorrido:

 Solo los alrededores del lago de Myvatn.

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