Para hoy teníamos un trayecto de 129 km con varias paradas y con un día precioso (prácticamente el último día soleado que nos tocó en el viaje). Desarmamos la tienda de campaña, nos duchamos y partimos, desayunando unas galletas de camino en el coche.

Nuestra primera parada fue en la cascada de Seljalandsfoss (“foss” significa cascada en islandés, por eso todas tienen ese sufijo en su nombre). Es una cascada bastante bonita que se encuentra en el extremo de un valle muy amplio, y por ello la puedes ir visualizando a varios kilómetros mientras te vas acercando. El agua tiene una caída limpia y con bastante fuerza, a pesar de no ser excesivamente caudalosa. Puedes verla de frente o también puedes rodearla por detrás, siguiendo un camino en el cual te mojas un poco y la temperatura baja varios grados, ¡pero vale la pena!

La siguiente parada, siguiendo la propia Ring Road, es el volcán Eyjafjallajokull. Este volcán de nombre impronunciable cobró fama hace algunos años por haber entrado en erupción y mandado ceniza a todo el continente europeo, con el consiguiente cierre del espacio aéreo y caos. Si tienen espíritu aventurero y ganas, pueden contratar una excursión para subirlo, pero nosotros decidimos verlo desde abajo. A pesar de que era un día soleado, la cumbre del volcán sí estaba tapada, así que nos tuvimos que conformar con verlo en las diversas fotos que hay en el Centro de Visitantes que se construyó a raíz de la erupción de 2010. Las fotos de la fuerza del volcán impresionan, por todo lo que saca. También impresiona ver la foto de los islandeses haciendo su vida normal mientras el volcán estaba expulsando todo tipo de cosas.

La siguiente parada fue sin duda la más bonita del día, luchando por ser una de las más bonitas del viaje. Se trata de la cascada de Skogafoss. No es la cascada más caudalosa, ni la más imponente ni fuerte, pero sin duda es la más bonita. Está en un lugar privilegiado, con un encuadre de postal y si además, como nos tocó a nosotros, tienes el cielo azul de fondo, es un lugar de ensueño y romántico donde los haya. Es recomendable verla primero desde abajo y después seguir los escalones para verla desde distintas alturas y finalmente desde arriba. También es posible seguir una caminata a lo largo del río que deriva lo alto de la cascada.

No teníamos nada de ganas de marcharnos de ese sitio, pero tuvimos que continuar hacia la zona de Dyrholaey y Rynisdrangar. La primera se trata de una formación rocosa en la que se ha formado naturalmente un arco y la segunda una playa con formaciones de basalto, una al lado de la otra. También es una zona importante de cría de aves, por lo que está bastante protegido. El lugar es bonito, pero desde luego no de lo más impresionante del día.

Era ya hora de encontrar donde dormir, y habíamos decidido inicialmente buscar un camping llamado Thakgil Camping Ground que está en mitad de las montañas, tomando el desvío de la carretera 214 unos kilómetros más adelante de la ciudad de Vik (la ciudad más al sur de la isla). Tomamos ese desvío y recorrimos unos 20 km en una carretera sin asfaltar en la cual tenías que ir a 10 por hora, con subidas, bajadas y paisajes verdaderamente espectaculares. Después de un giro en una montaña vimos un valle enorme en el cual se lograba ver claramente un arcoíris hasta el final. Casi nos damos la vuelta para ir a buscar el cofre de oro. También nos encontramos con otro valle lleno de ríos y piedras negras que podría ser digno escenario del señor de los anillos (Mordor). Llegamos al campamento y no nos pareció gran cosa y además carecía de utensilios de cocina (cuestión que no llevamos al viaje y nos urgía para cocinar la comida que llevábamos), así que decidimos pasar la noche en mitad de la nada en la montaña, para desayunar con uno de los paisajes espectaculares que habíamos visto de camino al camping.

Encontramos el sitio perfecto y empezamos a poner la tienda cuando sufrimos un ataque brutal de un tipo de mosquito/mosca. Tan intenso era el asunto y eras tantos bichos que recogimos todo y nos fuimos, desechando la idea de dormir en mitad de la nada y yendo al camping de la ciudad de Vik.

Recorrido:

  • Selfoss-Seljalandfoss: 70km
  • Seljalandfoss-Eyjafjallajokull visitor center: 17km
  • Eyjafjallajokull visitor center-Skogafoss: 10km
  • Skogafoss-Dyrholaey: 27km
  • Dyrholaey-Vik: 18km
Anuncios