Visita al mercado de Chichicastenango, donde hemos hecho algunas compritas de artesanías, hemos disfrutado de la vida local que llevan los lugareños y nos hemos dado un baño en el lago Atitlan.

Hoy nos hemos levantado bastante pronto para coger el bus a
Chichicastenango (Chichi, como aquí los nombres de los lugares son muy largos tienden a acortarlos) desde Panajachel (Pana). No hemos podido desayunar porque antes de las

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7 no daban desayunos. Hemos cogido la lancha de las 7.15 y al llegar al puerto de Pana nos hemos tomado una Coca-Cola y una Fanta de uva mientras esperábamos el mini bus. Es muy recomendable también tomar grapete en bolsa. Os dejamos un vídeo explicativo de lo que es.

El viaje ha durado una hora aproximadamente con lo que antes de las 10 estábamos en Chichi, justo a tiempo para ver el ritual Maya en una de las iglesias. Lo que pasa es que nosotros estábamos más interesados en ir a buscar un baño (cosa que fue imposible) y luchar contra los clichés de turistas de ir a ver el ritual “para guiris”. Luego nos arrepentimos un poco, porque quizá hubiera sido interesante pero ya era demasiado tarde. Si alguno de nuestros lectores lo ha visto y nos puede dejar algún comentario al respecto se lo agradeceremos.DSCN0883

El mercado de Chichi tiene dos caras; por un lado, está la zona más turística llena de artesanías y productos coloridos que te animan a llevarle un regalo a cada persona que conoces. Aunque sin duda lo que más te anima son las artes de persuasión de los vendedores y vendedoras. Una mujer cogió a Diego por banda nada más llegar y le estuvo acompañando un buen rato para que le comprara un mantel “a su mujer” (que entiendo, se refería a mi). Finalmente, llegaron al acuerdo de que si se volvían a ver se lo compraría. Y como no podía ser de otro modo, cuando estábamos a punto de coger el mini bus de vuelta, unas horas más tarde, la señora le encontró y llamándole por su nombre consiguió que Diego comprara un mantel.

WP_20140313_008Por otro lado, está el mercado para los lugareños. Esta es la parte verdaderamente interesante, es muy auténtico y permite hacerte una idea bastante fiel de cómo es allí la vida. Esta zona está formada por un laberinto de pasillos donde venden de todo, comida, ropa,utensilios, electrónica, películas, etc. Apenas encuentras turistas que se hayan animado a adentrarse entre esos olores a fruta, tortillas, velas, incienso y demás fragancias difíciles de identificar. Los lugareños de los alrededores vienen a Chichi los jueves y los domingos a comprar y vender lo que quieran. Te puedes perder durante un buen rato por los pasadizos, y si eres valiente y no le temes a las repercusiones intestinales puedes comer junto a los lugareños comida típica de alli en alguna de las mesas que se encuentran bajo las lonas.

La gente prepara allí mismo su comida en cazuelas gigantescas y luego comen todos juntos en el mercado. Apenas se ve la luz del sol porque todo esta cubierto con telas y lonas. La mayoría de las mujeres van vestidas con el traje típico de allí mientras que los hombres visten más al estilo occidental.WP_20140313_012

Ya fuera del mercado vimos a un hombre muy convincente hablando con un grupo de lugareños y animándoles a comprar una serie de plantas y especias curativas y argumentando que las farmacéuticas y demás empresas del país se aprovechaban de su ignorancia para venderles cosas que no les servirían. Nosotros no llegamos a una conclusión, pero desde luego teníamos serias dudas sobre quién se estaba aprovechando de quien en ese momento.WP_20140313_005

Ya cansados de dar vueltas decidimos sentarnos en un bordillo a observar los movimientos de la gente de la zona. Es curioso lo diferente que se ve todo cuando te sientas a mirar con tranquilidad. Nos dimos cuenta de que en las calles se vendían móviles usados que tenían toda la pinta de haber sido sustraídos unos minutos antes a cualquier transeúnte del lugar.WP_20140313_017

Para rematar la jugada del día nos sentamos en una terraza y yo me tomé una michelada de esas que te aseguran una relación intensa durante las próximas horas con el wáter. Sin embargo, dejando el listón bien alto, debo decir que sobreviví sin ningún percance.IMG_4961

De vuelta en Pana nos tomamos un chocobanano, que simplemente es un plátano helado que barnizan con chocolate y cualquier otra cosa golosa que puedas imaginar, incluso algunos tienen chicle por encima, delicioso.

Datos de interés:

-Los días de mercado son jueves y domingo

-Adentrarse en el mercado y no quedarse en la zona más turística.

-El mini bus se aconseja reservarlo un día antes, ya que salen muy pronto y normalmente van llenos.

-Bus a Chichicastenando (ida y vuelta)- sale a las 8AM de Panajachel, volviendo a las 14. Duración del trayecto: 1 hora. Precio: 9€

-Prueben la fanta uva!

-Mirador de San Jorge, vistas espectaculares del lago y los volcanes.

-Sin duda recomendamos el hotel “Lomas de Tzununá”, con habitaciones espaciosas, buena comida y ambiente y, sobretodo, unas vistas espectaculares al lago y los volcanes de fondo.

-No se vayan sin pegarse un buen baño en el lago Atitlán, cuyas aguas parecen limpias y la temperatura es bastante aceptable. Eso sí, en el momento que haga sol y calor hay que lanzarse, ya que en el momento que se nubla el cielo, la temperatura baja drásticamente y se van las ganas de bañarse.

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